En 2002, en la
Provincia de Ñuble un 64,3% tenía agua potable por concesiones sanitarias, un
24,7% recibía agua potable a través de un APR (sistema de agua potable rural) y
un 11% tenía agua por otros medios, incluyendo los medios particulares (pozos,
norias, vertientes, etc), de acuerdo a datos entregados por Essbio, obtenidos
del Censo de ese año.
Sin embargo, las
estimaciones actuales de acceso al agua potable no se ven reflejadas en la
comuna de Cobquecura, donde pareciera que el problema ha empeorado en los
últimos años debido a la sequía.
Más de un 50% sin agua
El alcalde de
Cobquecura, Julio Fuentes, declara que “efectivamente, en la comuna de
Cobquecura hay una serie de inconvenientes y variables negativas. De todos los
habitantes que son cerca de seis mil, habemos apenas unos dos mil que tenemos
acceso al agua potable como corresponde, por lo que ni siquiera estamos en el
50% y ésa es la realidad, son solo tres centros: Taucú, Buchupureo y Cobquecura,
máximo 2.500 personas”.
Fuentes explica que en
Buchupureo “es a través de una cooperativa particular que no ha estado en este
último tiempo dotando también por falta de proyectos específicos dentro del
sector”, sostiene. “Ahí, más que tratamiento es un proyecto importante que
nosotros empezamos ahora a diseñar con el apoyo de Obras Hidráulicas para dar
solución a toda esta gente (...) Que se ejecute un proyecto más o menos
importante que establezca superación en cuanto a cantidad y calidad de agua, cambio
de matrices, la extensiones que se requieran en esa localidad, el
alcantarillado por supuesto. En ese sector hay una población que lleva 20 años
esperando construirse por falta de agua potable”, comenta.
“Y en el sector rural
es más complicado aún, no existe ninguna otra localidad de los sectores rurales
que en este momento posea agua potable, debido también a la sequía”, señala.
En ese contexto,
informa que “ya está adjudicado para poder contemplar la construcción del agua
potable del sector sur alto, San José de Las Achiras, pero eso satisface a un
porcentaje mínimo, cada día los camiones repartidores de la Onemi tienen que
subir cada vez más hacia el interior y hacia las montañas de nuestra comuna
donde antes había vertientes naturales, pozos, un abastecimiento normal para
las familias, pero hoy ese panorama cambió absolutamente”.
La autoridad comunal
revela que “el agua que se reparte en los camiones debe pagarla el municipio,
nosotros en este momento tenemos una deuda de $30 millones con Essbio; yo no
tengo cómo pagarlo, porque la administración anterior me dejó $1.600 millones
de deuda, por lo tanto, no sé qué sucederá cuando Essbio diga que suspende el
reparto de agua, es grave”, advierte preocupado.
El 28% sin agua
Consultado el
gobernador de Ñuble, Alvaro Miguieles, si efectivamente más de la mitad de la
población de Cobquecura no tiene acceso a agua potable, precisa “que eso no es
real. De acuerdo al último censo 2012, el número de habitantes de Cobquecura es
de 5.670 habitantes” y que de acuerdo a un informe solicitado a la Dirección
Regional de Obras Hidráulicas, sobre los sistemas de agua potable rural de
Cobquecura, “la DOH actualmente abastece a tres localidades de esa comuna,
Buchupureo, Pilicura y Taucú, totalizando 514 arranques que representan a 1.542
personas; estadísticamente se considera que cada arranque abastece a tres
personas”.
Agrega que “Essbio
tiene una cobertura de abastecimiento de agua potable para un universo de 837
arranques que representan 2.511 personas”, por lo que, “la brecha sin abastecer
es de 762 personas que representa 254 arranques”, sostiene. “Estos últimos
deberían estar considerados por el municipio para ser abastecidos por camiones
aljibe”, afirma.
Precisa, además, que
“de acuerdo a los últimos informes, Cobquecura cuenta con 4 aljibe con 10 mil
litros cada uno para abastecer cerca de 1.200 personas aproximadamente”.
